Cierre 2018



Esta foto quería que fuera mi #TBT del jueves, sin embargo, no alcancé a publicarla. Mis amigos más cercanos saben que esta época ha sido una época dura, donde he tenido que trabajar bastante y enfrentarme a retos nuevos y no tan fáciles que han tenido impacto en mí desde diferentes perspectivas. Creo que no podría haber sido diferente, no podría haber un final más acorde a este año 2018 que en general fue así. Año difícil, de retos, de aprendizaje, de cuestionamientos, de trabajo infinito, de exigencia. No es malo, al contrario, son los años que te dejan satisfacción por todo ese vendaval que se movió por dentro y por fuera, porque a pesar de lo difícil lo has logrado y porque aunque haya costado lo hiciste, lo atravesaste.

Este "tsunami" de las últimas semanas solo me está indicando eso: que el final de este periodo se acerca y que viene un nuevo periodo.

Por eso la importancia de esta foto, del jueves hace exactamente 4 años, año 2015, año en que me puse metas muy importantes para mí y las cumplí. Y esta foto junto con 2 noticias que casualmente recibí esta semana de 2 personas que admiro y estimo profundamente, anunciando cada uno la noticia de que ese sueño que alguna vez me contaron hoy es prácticamente una realidad y ¡son sueños gigantes les digo!, me recordaron que los sueños justamente están ahí para eso: para trabajar por ellos y para conseguirlos. Todo esto me indica el camino a seguir en mi nuevo ciclo: tiempo de pensar en mí y en mis sueños, mis otros sueños, los que este año descuidé por estar logrando otros.

Aún falta, me queda una semana, una semana dura que no sé como la atravesaré, pero es la última, espero. El ciclo está llegando a su fin y espero culminarlo de la mejor manera a la altura del resto del año. Solo así podré dedicarme y disfrutar de mi viaje. Viaje que finaliza mi ciclo, donde espero retomar energías, hacer el balance, poner las nuevas metas y llegar con todo el entusiasmo que el nuevo ciclo requiere.
Viaje para cerrar este ciclo y para decir: ¡45 años bienvenidos! Porque van a llegar con toda. Así que: be prepared!

Gratitud



Hoy quiero tener este pequeño acto simbólico de gratitud. Gratitud con la vida, gratitud con la salud y sobra decirlo gratitud total con Dios. Habiendo sido una persona absolutamente sana toda mi vida, a veces no dimensionaba lo que significa no contar con salud o lo importante que ella es.

Exactamente hoy 22 de agosto, hace un año, no mucha gente lo supo, tuve una operación. Una operación que de no haberse hecho a tiempo o de haberme demorado tan solo un poquito más en descubrirse lo que la ocasionó, otra historia muy diferente pudo haber sido la mía. Pero la vida es así, y hay cosas que dicen, son destino. De manera casual, sin tener ningún síntoma y para nada siendo algo que yo haga de rutina ni de manera regular, decidí hacerme unos exámenes, algún día simplemente lo decidí. Para mí, eran solo exámenes de protocolo pero no, en los exámenes salió esto, que tenía algo, que podía ser grave o menos grave, pero de cualquier forma algo. Podía ser tan grave que mi vida misma estaba en peligro. El día que lo supe casualmente, estaba en Santa Marta y fue justo minutos antes de este atardecer. Y fue raro, fue muy raro porque siendo una persona demasiado sana, por primera vez en mi vida pasaba por mi mente que este tipo de cosas no solo me podía pasar a mí, sino realmente me estaba pasando. Entonces de pasar a que era una persona invulnerable y protegida de un momento a otro pasé a imaginar el peor escenario posible con ese diagnóstico. Y el peor escenario posible era que mi vida podía estar corriendo un grave peligro de muerte. Una de las enfermedades que por muchos años ha estado dentro de las 1eras causa de muerte de las mujeres. La vida es así de frágil y ese día ante ese atardecer lo supe y por primera vez lo vivé de manera real, una mezcla de sentimientos y pensamientos. Fue difícil.

Con el tiempo, se supo que sí era grave, pero aún no tan grave y se podía resolver con esa operación. La operación fue perfecta. Igual todo dependía el diagnóstico de lo encontrado en la operación: el cual fue perfecto, el diagnóstico de los primeros 6 meses, el cual fue perfecto y el diagnóstico que acaba de pasar (días atrás) de los siguientes 6 meses: fue más que perfecto, estoy totalmente sana ( bueno no total tampoco, porque aún tengo lo de mis rodillas, pero sí sana en lo que estaba amenazando mi vida, jeje). Ahora cada vez que voy al médico y me dicen: sana, es una felicidad tan grande, antes eran solo frase de rutina.

Aún no ha terminado, faltan los controles de los siguientes 6 meses y de los siguientes 6 meses y así sucesivamente, pero por ahora, al menos el diagnóstico no pudo ser mejor y eso me hace inmensamente feliz. Tan feliz que por eso quise tomar la fecha de hoy, simbólica al cumplirse un año de mi operación, para decirle a la vida y a Dios. ¡Gracias, muchas gracias! Por el motivo que sea las cosas fueron así y la vida quiso darme como esa alerta, demostrarme que a pesar del riesgo aún estaba para más. No sé, aún pienso que es extraño. Pero esto es, esta es la historia que hoy quise compartir con todos ustedes. Gracias por leerla y compartirla conmigo si llegaron hasta aquí. Gracias por ser parte de mi vida. 

Las cosas pasan como tienen que pasar


Las cosas pasan como tienen que pasar, dicen por ahí. ¿Se acuerdan de este mensajito? Fue 5,5 años atrás. Pues bien, hoy regresé a la Reina Sofía y justo por el mismo motivo, aunque ese día había auto declarado que no volvería jamás a pasar.


Y pasa justo 2 días después de la impresionante muerte por un accidente en bici de una chica relativamente cercana (corría en el equipo de este año de HITIT.fit, mi ex-equipo de running). Accidente que ha impresionado a muchas personas por muchos motivos, incluyéndome: por la cercanía de la persona, por el lugar donde sucedió, al lado de mi casa, lugar muy concurrido por los bici usuarios, por cómo sucedió, un bache la hizo caer a la vía y pasaba un bus que la atropelló. Hoy mi accidente lejos de ser tan grave, incluso de mi primer accidente. Solo tengo un dolor muy fuerte en mi rodilla derecha al parecer ocasionado por el golpe e inmovilización por 4 días lo que me hace sentir demasiado aburrida. Parar mis actividades es algo que me cuesta demasiado. Y como la vida es así, esta mañana cuando bajé por mi bici, se me quedó algo y justo ahí pensé: "me devuelvo o no, la decisión que tome en este momento cambiará el resto de mi día, devolvámonos". Cuando al medio día volví a tomar mi bici mientras montaba pensaba justamente: "Bueno la decisión de esta mañana al parecer fue buena porque hasta ahora nada ha pasado, seguramente previno algo que podría pasar". Segundos después, un carro estacionado abrió su puerta cuando yo pasaba por ahí, me estrellé con la puerta y el golpe me tiró a la calle con bici y con todo. La suerte es así y desde ese momento ha sido imposible no pensar que esa fue mi suerte del día de hoy. La suerte me hizo pasar justo en el instante en que el chico abría esa puerta, pero así mismo la suerte hizo que en ese instante ningún carro pasara por esa avenida. Yo quedé totalmente tirada en un carril de una avenida, unos segundos después sí venía un taxi. Segundos que me permitieron pararme y no quedar allí expuesta. Esa fue mi suerte del día de hoy, esa fue la suerte que la chica del accidente de hace 2 días no tuvo. Esa es la gran diferencia entre su historia y la mía. Simplemente las cosas pasan como tienen que pasar. Un segundo hace toda la diferencia.